La Guardia Civil ha arrestado a dos empleados de las obras de la Terminal D del aeropuerto de Palma por sustraer más de 2,6 kilómetros de cable de cobre valorado en 73.000 euros. Los detenidos vendieron el material a recicladoras por 24.000 euros.
La Guardia Civil ha detenido a dos trabajadores de 46 y 48 años como presuntos autores del robo de más de seis toneladas de cable de cobre en las obras de remodelación de la Terminal D del aeropuerto de Palma. El material, valorado en 73.000 euros, desapareció el pasado mes de mayo y fue vendido por los arrestados a distintas empresas de reciclaje de la isla, por las que obtuvieron unos 24.000 euros.
Una investigación que cruzó ventas y accesos
La Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y de Fronteras (UDAIFF) de la Guardia Civil del aeropuerto se hizo cargo del caso tras la denuncia de los responsables de las obras. Los agentes revisaron las ventas de particulares en centros de reciclaje de Mallorca y las cruzaron con el listado de personal que tenía acceso a la zona restringida cuando se produjo el robo. Así localizaron a los dos sospechosos, que habían realizado numerosas transacciones de cable de cobre en esos establecimientos.
El cable sustraído, un total de 2.600 metros lineales, estaba destinado a las instalaciones eléctricas de los futuros locales comerciales de la Terminal D. Según la Guardia Civil, los trabajadores no estaban autorizados para retirar ese material, que debía seguir un procedimiento reglado para su gestión como residuo. La investigación permitió recuperar parte del cobre y acreditar que los detenidos actuaron con ánimo de lucro.
Un delito con fuerza y sin escrúpulos
Los arrestados, ambos vecinos de Mallorca, están acusados de un delito de robo con fuerza. La Guardia Civil no descarta que pudieran haber actuado en más ocasiones o que el cable robado pudiera haber sido más cantidad, aunque las pesquisas se centran en el lote denunciado. Las obras de la Terminal D, que buscan modernizar las instalaciones del aeropuerto de Palma, sufrieron así un contratiempo que obligó a reponer el material con cargo a la contrata.
El aeropuerto de Son Sant Joan, el tercero de España en tráfico de pasajeros, es un punto estratégico para la economía de las Islas Baleares. El robo de cobre no solo supone un perjuicio económico, sino también retrasos en los plazos de obra. Fuentes de la investigación señalaron que los detenidos aprovecharon su conocimiento de la zona y los horarios para sustraer el cable sin levantar sospechas.
Consecuencias para el lector mallorquín
Este tipo de delitos afecta directamente a los ciudadanos de Palma y de toda la isla, ya que las obras del aeropuerto buscan mejorar la experiencia de los viajeros y la capacidad de las instalaciones. Cualquier retraso o sobrecoste repercute en el servicio. Además, el cobre robado es un material crítico para infraestructuras eléctricas, y su sustracción obliga a invertir recursos en reponerlo que podrían destinarse a otras mejoras.
Los detenidos pasarán a disposición judicial en los próximos días, mientras la Guardia Civil continúa investigando posibles compradores de los centros de reciclaje que actuaron de buena fe. Se recomienda a las empresas del sector que extremen los controles sobre el origen del material que adquieren para evitar ser cómplices de este tipo de actividades.
¿Cuánto cable de cobre robaron y cuánto vale?
Robaron 2.600 metros lineales (6,1 toneladas) valorados en 73.000 euros.
¿Quiénes son los detenidos?
Dos trabajadores de las obras de la Terminal D, de 46 y 48 años, acusados de robo con fuerza.
¿Cómo los descubrió la Guardia Civil?
Cruzaron las ventas de cable en recicladoras con los registros de acceso a la zona de obras.

