El seleccionador argentino reside en Mallorca con su mujer, la mallorquina Elisa Montero, y sus dos hijos. Vecinos y conocidos lo describen como una persona educada, discreta y totalmente integrada en la isla.
Lionel Scaloni, el hombre que ha llevado a la selección argentina a la final del Mundial de este domingo, vive a más de 10.000 kilómetros de Buenos Aires. Su hogar, desde hace años, está en Mallorca, donde lleva una vida sorprendentemente tranquila junto a su mujer, la mallorquina Elisa Montero, y sus dos hijos, Ian y Noah.
Quienes le conocen desde su etapa como jugador en España lo definen como una persona “elegante y muy seria, tanto dentro como fuera del campo”. Nunca fue el más mediático del vestuario ni alguien interesado en la vida social del fútbol profesional, y esa impresión se mantiene hoy.
Un vecino más en Bunyola y Calvià
Los medios locales sitúan su residencia habitual en Bunyola, una zona residencial tranquila y exclusiva del interior de Mallorca, donde la familia disfruta de privacidad. También mantiene una estrecha vinculación con Calvià, en la costa suroeste, donde pasa largas temporadas de descanso y vacaciones.
Varios residentes de la zona lo describen como una persona extremadamente educada y cercana. “Es un vecino normal, nos encanta tenerlo aquí”, señalan a Vanitatis. Otro destaca que “siempre saluda, siempre es correcto y es un gustazo tenerlo cerca”. Pese a dirigir una de las selecciones más importantes del mundo, quienes conviven con él aseguran que hace una vida completamente integrada en la isla.
De Pujato a Mallorca: una historia de amor
Nacido el 16 de mayo de 1978 en Pujato, una pequeña localidad de Santa Fe, Scaloni llegó a España siendo muy joven. Fue durante su etapa en Mallorca cuando conoció a Elisa Montero, con la que formó una familia. La historia entre ambos encaja poco con la rapidez de los tiempos actuales: el propio Scaloni ha contado que tardó meses en conseguir el teléfono de quien acabaría siendo su esposa. No había redes sociales ni mensajes instantáneos, solo insistencia, paciencia y encuentros discretos.
Hoy tienen dos hijos, Ian y Noah, que han crecido en la isla y llevan una vida alejada de la atención mediática. Quienes siguen la actualidad argentina suelen sorprenderse al descubrir que el hombre que dirige a una de las selecciones más seguidas del planeta vive en Mallorca y comparte preocupaciones muy parecidas a las de cualquier padre de familia.
Accidente de tráfico y pasión por el ciclismo
Lejos de los focos, una de las grandes pasiones de Scaloni es el ciclismo. Siempre que sus obligaciones se lo permiten recorre las carreteras de Mallorca sobre la bicicleta. En 2019 sufrió un accidente cuando fue atropellado mientras entrenaba cerca de Palma, un episodio que generó preocupación en Argentina y que volvió a poner de manifiesto hasta qué punto mantiene una vida cotidiana muy alejada de los privilegios que suelen rodear a las estrellas del deporte. “Vivo en España, tengo familia española, pero el domingo, lo siento, vamos a intentar ganarles”, dijo tras clasificarse para la final.
Mallorca es su hogar, pero Argentina sigue ocupando un lugar central. Cada vez que regresa a Pujato es recibido como uno más. Allí no es el seleccionador nacional, sino Lionel, el chico que salió del pueblo para perseguir un sueño y que nunca ha terminado de marcharse del todo.

