La Operación Cabriol, la mayor investigación contra el dopaje en el trote mallorquín, se ha cerrado sin condenas. Los dos últimos acusados han quedado absueltos al considerar el juzgado que los delitos habían prescrito por la paralización de la causa.
La Operación Cabriol, una de las investigaciones más ambiciosas de la Guardia Civil contra el dopaje en el mundo del trote en Mallorca, ha llegado a su fin sin que se haya dictado ninguna condena. Los dos únicos acusados que quedaban en el procedimiento judicial fueron absueltos ayer al considerar el juzgado que los delitos imputados habían prescrito debido a la paralización absoluta de la causa durante la fase de instrucción en un juzgado de Manacor.
La Fiscalía, que inicialmente solicitaba penas de tres meses de prisión y un año de inhabilitación para los acusados por un delito de maltrato grave a animales domésticos, fue la primera en reclamar el sobreseimiento del proceso durante la vista celebrada en un juzgado de lo penal de Palma. La magistrada accedió a la petición y dictó la absolución en el acto, a la que también se adhirieron la Federación Balear de Trote, personada como acusación particular, y las defensas de los procesados.
Los hechos se remontan a abril de 2015, cuando agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil detuvieron a ocho personas e imputaron a otras doce en el marco de la Operación Cabriol. Los registros se llevaron a cabo en los hipódromos de Son Pardo, en Palma, y de Manacor, así como en varias cuadras de la isla. La investigación se centraba en el dopaje de caballos que participaban en carreras de trote mallorquín, una práctica que, según los investigadores, ponía en riesgo la salud y la vida de los animales.
La operación supuso un auténtico terremoto en el mundo del trote en Mallorca, ya que entre los acusados figuraban algunas de las principales figuras de este deporte. Sin embargo, el procedimiento judicial se dilató durante años en el juzgado de instrucción de Manacor, perdiendo impulso progresivamente. Finalmente, la Fiscalía solo mantuvo la acusación contra dos hombres, a los que atribuía la venta y el suministro de productos dopantes a los caballos de una cuadra, pese a que carecían de conocimientos veterinarios.
Según el ministerio público, estas prácticas provocaron grandes sobreesfuerzos en los animales, causando la muerte de tres caballos y graves lesiones a otros nueve. En su escrito de conclusiones provisionales, la Fiscalía imputó a los dos acusados un delito de maltrato grave a animales domésticos, aplicando ya la atenuante de dilaciones indebidas. No obstante, los abogados defensores habían reclamado la prescripción del caso ante la Audiencia Provincial, que aún no se había pronunciado al respecto.
En la vista previa celebrada ayer, la propia Fiscalía solicitó el sobreseimiento de las actuaciones, lo que llevó a la jueza a dictar la absolución de los dos acusados. Con esta decisión, la Operación Cabriol se cierra once años después sin que se haya impuesto ninguna condena, dejando un regusto amargo en el mundo del trote mallorquín y en la lucha contra el maltrato animal en el deporte.
La Federación Balear de Trote, que se había personado como acusación particular, se adhirió a la petición de sobreseimiento, lo que facilitó la decisión judicial. Los abogados de los dos acusados también mostraron su conformidad, cerrando así un caso que ha marcado un antes y un después en la historia del trote en las Islas Baleares.
La noticia ha sido recibida con sorpresa en el sector, ya que la Operación Cabriol fue considerada en su momento un hito en la lucha contra el dopaje y el maltrato animal. Sin embargo, la lentitud de la justicia ha impedido que se depuren responsabilidades, lo que ha generado un debate sobre la necesidad de agilizar los procedimientos judiciales para evitar que casos como este queden impunes.
Para los aficionados al trote en Mallorca, el desenlace de la Operación Cabriol supone un jarro de agua fría, ya que esperaban que el caso sirviera como ejemplo para erradicar las malas prácticas en este deporte. Ahora, el foco se centra en las medidas que pueda adoptar la Federación Balear de Trote para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.

