La Policía Local arrestó a una mujer de 53 años en la calle Aragón tras golpear a tres agentes y negarse a la prueba de alcoholemia.
La Policía Local de Palma detuvo el pasado jueves a una mujer de 53 años y nacionalidad española como presunta autora de un delito de atentado contra agentes de la autoridad y otro contra la seguridad vial, tras agredir a tres agentes en la calle Aragón. La detención se produjo a las 01:40 horas, después de que la conductora estacionara su turismo bloqueando un paso de peatones y parte del carril bici.
Según relataron dos ciudadanos a la patrulla de la Unidad de Intervención Inmediata (UII), la mujer se dirigió a un comercio cercano y regresó con una lata de cerveza en la mano. Al escuchar el acento extranjero de los testigos, se encaró con ellos profiriendo graves insultos y expresiones de tipo racista.
Cuando los agentes tomaban declaración a los testigos, la implicada comenzó a increpar también a la dotación policial con una actitud muy alterada, menospreciando su trabajo. Uno de los policías detectó que la mujer desprendía un fuerte olor a alcohol y presentaba síntomas evidentes de embriaguez, por lo que se solicitó la presencia de la Unidad de Vehículos de Accidentes (UVAC).
Un agente de la UVAC informó a la conductora del procedimiento legal para realizar la prueba de etilometría y de las consecuencias penales de negarse. Sin embargo, la mujer se negó a soplar de manera rotunda, manteniendo una actitud agresiva y dirigiendo nuevos insultos al policía operador del etilómetro.
La escalada culminó cuando la arrestada intentó huir corriendo hacia la calzada. Al ser retenida por el brazo por el agente que le practicaba la prueba para evitar un atropello, la mujer se revolvió y le propinó un puñetazo en el brazo. Otro policía intervino para apartarla del tráfico y recibió un golpe en el pecho. Una tercera agente, que se acercó para dar apoyo, fue arañada en el brazo y esquivó un intento de mordisco.
Los agentes redujeron a la mujer y procedieron a su detención formal, trasladándola a dependencias policiales. Ninguno de los agentes requirió atención médica por las lesiones. El turismo de la detenida fue inmovilizado y retirado por la grúa municipal al depósito de Sa Riera.
La detenida, que ahora deberá responder ante la justicia por los delitos de atentado y contra la seguridad vial, fue puesta a disposición judicial tras prestar declaración en comisaría.

