El vuelo British Airways BA498 aterrizó en Palma con miembros de la realeza saudí y su séquito. De su bodega salieron quince maletas de lujo y varias valijas diplomáticas, en un despliegue que recuerda al de hace dos semanas.
La isla vuelve a recibir a la élite saudí. Este sábado aterrizó en el Aeropuerto de Palma-Son Sant Joan el vuelo British Airways BA498, procedente de Londres-Heathrow, con varios miembros de la realeza de Arabia Saudí y su séquito a bordo. El avión tocó tierra a las 17.49 horas y, desde el primer momento, el operativo de seguridad y protocolo se puso en marcha.
Lo que más llamó la atención fue, de nuevo, el volumen de equipaje. De la bodega se descargaron alrededor de quince grandes maletas de lujo, junto a varias supuestas valijas diplomáticas. El movimiento no pasó desapercibido para los trabajadores del aeropuerto, los equipos de emergencia y los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado presentes en la zona.
La escena reproduce la vivida hace apenas quince días, cuando otra delegación procedente también de Londres-Heathrow llegó a Palma con 48 maletas de gran tamaño, varias identificadas con la Embajada de Arabia Saudí, y diversas valijas diplomáticas. En aquella ocasión, los integrantes accedieron directamente a la Sala de Autoridades del aeropuerto, donde la Policía Nacional realizó los controles documentales y la Guardia Civil las inspecciones fiscales y aduaneras del equipaje.
Las únicas piezas exentas de control fueron las valijas diplomáticas, cuya inviolabilidad está reconocida por la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
Fuentes policiales recuerdan que la presencia de miembros de la familia real saudí en Mallorca durante los meses de verano es relativamente frecuente. Estos desplazamientos se desarrollan bajo estrictos protocolos de coordinación entre la Embajada de Arabia Saudí, el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Policía Nacional, la Guardia Civil y las autoridades aeroportuarias.
La llegada de este nuevo vuelo confirma que Mallorca sigue siendo uno de los destinos preferidos de la élite saudí para sus vacaciones estivales, especialmente en exclusivos establecimientos de la Serra de Tramuntana, donde tradicionalmente se alojan bajo importantes medidas de discreción y seguridad.

