La Ordenanza de Convivencia Cívica de Palma prohíbe utilizar fuentes ornamentales como piscinas improvisadas. Las sanciones pueden alcanzar los 750 euros en plena ola de calor.
Meterse en una fuente pública de Mallorca para aliviar el calor puede costar hasta 750 euros de multa. La Ordenanza para el Fomento de la Convivencia Cívica del Ayuntamiento de Palma tipifica como infracción leve «lavarse o bañarse en fuentes, estanques o similares», una sanción que se aplica también en otros municipios de la isla. Con las temperaturas superando los 35 grados, la tentación de chapotear en estos elementos ornamentales crece, pero las autoridades advierten de las consecuencias económicas.
¿Qué prohíbe exactamente la ordenanza cívica?
La normativa municipal no solo castiga a quienes se sumergen por completo. También sanciona cualquier acción que altere el funcionamiento habitual de la fuente, como meter los pies, lavar objetos o usar el agua de forma inadecuada. Según el texto de la ordenanza, estas conductas generan problemas de limpieza, deterioran las instalaciones hidráulicas y provocan molestias a otros ciudadanos. El objetivo es proteger el uso común de los espacios públicos y garantizar condiciones de higiene y conservación.
Las fuentes ornamentales no están diseñadas para el baño. Sus sistemas de recirculación de agua y los tratamientos químicos que emplean no cumplen los requisitos sanitarios exigidos para piscinas o playas. Además, cuentan con componentes eléctricos y mecánicos que pueden resultar peligrosos si se usan de forma inapropiada. Los bordes y materiales tampoco soportan el uso intensivo que implicaría convertirlas en zonas de baño improvisadas.
Alternativas autorizadas para refrescarse en Mallorca
Ante las altas temperaturas, las administraciones locales ofrecen opciones seguras y legales. La red de piscinas municipales de Palma y de otros municipios de la isla dispone de instalaciones con agua tratada, socorristas y precios asequibles. Muchas ofrecen abonos de temporada para facilitar el acceso durante todo el verano. También las playas y calas de Mallorca, con más de 200 kilómetros de costa, son la alternativa natural más recomendada.
Las autoridades insisten en que respetar las fuentes no solo evita multas, sino que contribuye a mantener el patrimonio urbano en buen estado. La ordenanza cívica se aplica durante todo el año, pero en verano se refuerza la vigilancia debido al aumento de infracciones. Los agentes municipales pueden identificar a los infractores y tramitar las sanciones correspondientes, que oscilan entre 100 y 750 euros según la gravedad.
Para los turistas y residentes que buscan refrescarse sin riesgos, lo mejor es acudir a las zonas habilitadas. Las piscinas municipales suelen tener horarios ampliados en verano y precios reducidos para familias. Las playas, por su parte, ofrecen servicios de vigilancia y accesos adaptados. Así que, antes de lanzarse a la fuente de la plaza más cercana, conviene recordar que el chapuzón puede salir más caro que un día entero en la playa.
¿Puedo meter los pies en una fuente pública de Palma?
No, la ordenanza cívica prohíbe cualquier uso del agua que altere el funcionamiento de la fuente, incluyendo meter los pies, y conlleva multas de hasta 750 euros.
¿Dónde puedo bañarme gratis en Mallorca para refrescarme?
Las playas y calas de Mallorca son gratuitas y hay más de 200 km de costa. También hay piscinas municipales con precios asequibles.
¿Cuánto es la multa por bañarse en una fuente en Mallorca?
Las sanciones oscilan entre 100 y 750 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción y las circunstancias.

