Un grupo de pasajeros del ferry 'Ciutat de Sóller' de Trasmed denuncia haber sufrido temperaturas de 33 grados durante la travesía Palma-Valencia del pasado viernes, sin que la tripulación ofreciera agua ni soluciones.
El pasado viernes, el ferry 'Ciutat de Sóller' de la compañía Trasmed partió del Puerto de Palma rumbo a Valencia con una avería en el sistema de aire acondicionado. Durante las ocho horas que duró la travesía, los pasajeros soportaron temperaturas de hasta 33 grados y un 71% de humedad en la cafetería, según denuncian varios viajeros.
Mariano, uno de los pasajeros, relata que al subir al barco notaron que el aire acondicionado no funcionaba. En recepción les dijeron que había un problema, pero que "a lo mejor se podría solventar durante el transcurso del viaje". Sin embargo, la avería no se solucionó y el calor se volvió insoportable.
"No ofrecieron agua a la gente, nos la tuvimos que comprar nosotros. Dentro del barco no se podía estar. Muchas personas viajaban en la parte exterior para poder soportar el calor. En ningún momento dijeron nada por la megafonía, tampoco en Palma al ir a embarcar", explica Mariano.
Los pasajeros, indignados, fueron en busca de los trabajadores para exigir explicaciones, pero, según el testimonio, la tripulación "desapareció" y no dio ninguna respuesta. La situación fue especialmente crítica para familias con niños y personas mayores, que no tenían cómo refrescarse.
Varios camioneros que viajaban en el mismo ferry advirtieron a los demás pasajeros de que la avería no era nueva: en su travesía anterior también habían sufrido la falta de refrigeración. Esto sugiere que la compañía podría haber tenido conocimiento previo del problema sin haberlo solucionado.
Tres días después del incidente, Trasmed todavía no ha respondido a ninguna de las hojas de reclamaciones presentadas por los pasajeros ni ha propuesto una solución. Los afectados exigen una compensación por las malas condiciones del viaje y piden que la empresa garantice el mantenimiento de los sistemas de climatización.
Este suceso pone en evidencia la falta de atención al cliente en una ruta marítima clave para la conectividad de Mallorca con la Península. El Puerto de Palma es el principal punto de salida de pasajeros y mercancías hacia Valencia, y este tipo de incidentes afecta la confianza de los usuarios en el servicio.
Desde la asociación de consumidores de Baleares recuerdan que los pasajeros tienen derecho a un viaje en condiciones dignas y que, en caso de incumplimiento, pueden reclamar una indemnización. Recomiendan presentar una reclamación formal ante la empresa y, si no hay respuesta, acudir a la Dirección General de Transporte Marítimo.
Mientras tanto, los afectados esperan una respuesta de Trasmed, que de momento no se ha pronunciado públicamente sobre lo ocurrido. La compañía tiene un plazo legal para responder a las reclamaciones, pero los pasajeros temen que el silencio se prolongue.

