El proyecto de transformación del edificio de Gesa y su entorno llegará al pleno municipal sin el respaldo de PSOE, Més per Palma ni Vox. Cada grupo defenderá su propia alternativa.
El próximo pleno del Ayuntamiento de Palma debatirá el futuro del edificio de Gesa y su entorno, uno de los proyectos urbanísticos más relevantes de la legislatura. El equipo de gobierno del PP llevará su propuesta, ganadora del concurso de ideas, pero lo hará sin el apoyo de ningún grupo de la oposición, que han presentado sus propias alternativas.
La comisión de Urbanismo celebrada este lunes evidenció la falta de consenso. El PP es el único partido que respalda el proyecto tal como está planteado, mientras que PSOE, Més per Palma y Vox coinciden en rechazarlo, aunque con argumentos y soluciones diferentes.
El PSOE propone paralizar el proceso actual y abrir un periodo de participación ciudadana real con vecinos, entidades patrimoniales, colegios profesionales y agentes sociales. Los socialistas consideran que una actuación de esta envergadura debe priorizar el interés general, incrementar las zonas verdes y responder a las necesidades de la ciudad, en lugar de ejecutar un proyecto cerrado.
Més per Palma va más allá y exige anular directamente el concurso de ideas y comenzar de nuevo. La formación critica que el proyecto ganador concede demasiado protagonismo al cemento frente a las zonas verdes. Su propuesta pasa por crear un gran parque litoral conectado con el Parc de la Mar, eliminar los nuevos edificios previstos junto a Gesa, replantear el aparcamiento subterráneo y destinar el inmueble a usos públicos, culturales y comunitarios, compatibles con la conservación patrimonial. También reclaman que se publiquen las actas y las votaciones del jurado del concurso.
La postura de Vox difiere de las anteriores. El partido no cuestiona la rehabilitación del edificio, pero rechaza que se financie con recursos municipales. Defiende una concesión administrativa a la iniciativa privada para convertir Gesa en un edificio de oficinas, construir un aparcamiento de unas 900 plazas y habilitar un parque mediterráneo en superficie. Según Vox, este modelo permitiría revitalizar el inmueble a coste cero para el Ayuntamiento y destinar el dinero previsto a otras necesidades de la ciudad.
Durante la comisión, el debate dejó reproches entre los grupos. Desde Més per Palma calificaron la propuesta del gobierno de oportunidad perdida y reprocharon al PP haberse quedado solo. El concejal popular Óscar Fidalgo respondió que no acepta lecciones de la formación ecosoberanista y recordó la incapacidad de anteriores gobiernos para tomar una decisión sobre Gesa. Vox insistió en que no se opone a la transformación, sino a su financiación. Podemos, por su parte, criticó que el proyecto desaprovecha la oportunidad de convertir la fachada marítima en un espacio más habitable para la ciudadanía.
Con este escenario, el pleno del próximo jueves debatirá cuatro modelos distintos para uno de los espacios más emblemáticos de Palma: el del equipo de gobierno, que mantiene el proyecto ganador del concurso de ideas, y las tres alternativas de la oposición, que solo coinciden en que hay que modificar la propuesta antes de ejecutarla.
Para los vecinos de Palma, el futuro de Gesa es una cuestión clave porque afecta a la fachada marítima y al uso de un espacio público muy céntrico. Dependiendo de qué modelo salga adelante, la ciudad podría ganar más zonas verdes, un parque litoral, o un edificio de oficinas con aparcamiento. De momento, el proyecto del PP sigue sobre la mesa, pero su viabilidad es incierta sin apoyos.
El debate promete ser intenso. La sesión plenaria está prevista para el jueves de la próxima semana y se espera una larga discusión. El resultado marcará el rumbo de una de las actuaciones urbanísticas más importantes de la legislatura en la capital balear.

