La Policía Local de Palma realizó un dispositivo especial la noche del 18 de julio en las playas de Can Pere Antoni y Portixol, que se saldó con cerca de medio centenar de sanciones y la incautación de nueve altavoces.
La Policía Local de Palma desplegó la noche del pasado sábado 18 de julio un dispositivo especial en las playas de Can Pere Antoni y el paseo de Portixol para frenar los botellones y las fiestas nocturnas que tantos quebraderos de cabeza llevan dando a los vecinos de la zona. El resultado, según el balance oficial hecho público este lunes por el cuerpo, fue de cerca de medio centenar de sanciones y la intervención de nueve altavoces.
Un dispositivo con dos frentes
El operativo arrancó a las 22.30 horas y se dividió en dos actuaciones paralelas. Por un lado, los agentes del Grupo de Actuación Preventiva (GAP) centraron sus esfuerzos en la playa y el aparcamiento de Can Pere Antoni. Por otro, una unidad específica inspeccionó los establecimientos del paseo de Portixol para comprobar que cumplían la normativa de horarios y emisiones acústicas.
En la playa, los agentes levantaron 22 actas por consumo de alcohol en la vía pública y denunciaron a nueve personas por generar molestias con música. Durante la intervención se incautaron nueve altavoces que, según la Policía, alteraban el descanso de los vecinos. Además, se formularon tres denuncias más por orinar en la vía pública, dificultar la identificación policial y obstaculizar la actuación de los agentes.
Controles de tráfico y seguridad ciudadana
En el control instalado en el aparcamiento de Can Pere Antoni se inspeccionaron ocho vehículos. Como resultado, los agentes instruyeron diligencias penales contra un conductor por un presunto delito contra la seguridad vial al circular sin haber obtenido nunca el permiso de conducir. Asimismo, el GAP denunció a otro conductor que dio una tasa de alcohol de 0,65 miligramos por litro de aire espirado y sancionó a tres personas por no utilizar el cinturón de seguridad.
En materia de tráfico y seguridad ciudadana, los policías tramitaron cuatro denuncias a usuarios de vehículos de movilidad personal, una infracción de tráfico y dos actas por la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana: una por tenencia de drogas y otra por portar útiles para su consumo. También se levantaron otras dos actas por tenencia de sustancias estupefacientes y por posesión de utensilios para manipularlas.
Inspección de locales en Portixol
La unidad encargada de inspeccionar los locales del paseo comprobó que la mayoría de los establecimientos cumplían la normativa de horarios y de emisiones acústicas, sin música en el exterior. La única excepción fue un establecimiento que emitía música audible desde la vía pública. Los agentes levantaron tres actas: una por la música procedente de la terraza, otra por no exhibir la documentación de la actividad y una tercera de inspección.
El dispositivo concluyó a las 00.45 horas con una última comprobación de las terrazas, en la que la Policía Local verificó que todos los establecimientos ya habían cesado su actividad. Los vecinos de la zona, que llevan meses quejándose del ruido y las molestias, pueden respirar algo más tranquilos, aunque el problema de fondo –los botellones– sigue ahí. La Policía Local ha prometido repetir operativos similares si las quejas continúan.
¿Qué zonas se vieron afectadas por el operativo?
El operativo se centró en la playa de Can Pere Antoni y el paseo de Portixol, en Palma.
¿Cuántas sanciones se impusieron en total?
Se impusieron cerca de medio centenar de sanciones, incluyendo 22 por consumo de alcohol en la vía pública.
¿Qué pasó con los altavoces intervenidos?
La Policía Local incautó nueve altavoces que estaban siendo utilizados para emitir música y molestar a los vecinos.

