La mujer que invirtió 100.000 euros en un negocio farmacéutico con el exfutbolista del Real Mallorca Julio Álvarez ratificó su denuncia este miércoles en un juzgado de Palma. La denunciante asegura que no ha recuperado nada.
La denunciante que acusa al exfutbolista del Real Mallorca Julio Álvarez de una supuesta estafa ratificó este miércoles su denuncia ante el juzgado de Palma que instruye el caso. La mujer, que invirtió 100.000 euros en un negocio farmacéutico que nunca fructificó, explicó punto por punto los hechos que ya había relatado en su denuncia inicial.
Según su testimonio, la inversión se realizó a través de la empresa JF Activos HLM, propiedad de Álvarez y su pareja. La denunciante asegura que formalizó un contrato y realizó tres ingresos entre febrero y marzo de 2023: 15.000, 55.000 y 30.000 euros, sumando los 100.000 euros. El acuerdo, según la víctima, obligaba a la empresa a mantenerla informada y rendir cuentas periódicamente, pero nunca recibió noticia alguna.
La mujer explicó que no se produjo ninguno de los encuentros de seguimiento acordados ni se le informó sobre el vencimiento del contrato. Ante la falta de respuesta, su abogado envió dos burofaxes a la empresa, que tampoco obtuvieron contestación. Solo recibió un borrador de un nuevo contrato en el que, según la denunciante, Álvarez y su pareja se desentendían de sus compromisos y transferían la deuda a otra sociedad.
La denunciante decidió entonces presentar una denuncia por los supuestos delitos de estafa y apropiación indebida. Este miércoles, al ratificarla, reafirmó todos los puntos ante el juez.
Julio Álvarez, de 45 años, ya declaró el verano pasado en calidad de investigado. En aquella comparecencia negó haber cometido ningún delito y aseguró que se trató de un negocio fallido en el que él mismo perdió más dinero que la denunciante. El exfutbolista, que jugó en el Real Mallorca la temporada 2009-2010 a las órdenes de Gregorio Manzano, se formó en la cantera del Real Madrid y desarrolló una carrera de veinte años en clubes como Racing de Santander, Rayo Vallecano, Murcia, Numancia, Almería y Tenerife, antes de retirarse en 2018.
El caso sigue su curso en el juzgado de Palma, a la espera de nuevas diligencias. La denunciante confía en que la justicia determine si hubo delito y, en su caso, pueda recuperar el dinero invertido. Mientras tanto, la investigación deberá esclarecer si las acusaciones de estafa y apropiación indebida tienen fundamento o si, como sostiene el exfutbolista, se trató de una operación comercial que salió mal.

